miércoles, 12 de junio de 2013

La colaboración de Josep María Osma: El príncipe Ferrando de Mallorques (Mallorca)

Cuarta entrada del colaborador Josep María Osma Bosch, que con la falta de actualizaciones de este blog va a parecer que es el suyo propio (y se lo merecería sin duda). En esta ocasión habla del príncipe Fernando de Mallorca, tercer hijo de Jaime II de ese reino, cuya vida guerrera podría ser comparable a Enrique de Castilla y León (hermano de Alfonso X de esos reinos), ya que fue aventurero, jefe de los Almogávares y un fuerte militar protagonista de los movimientos militares en Sicilia y Grecia de la época (al Enrique del reino occidental de la península le correspondió ser senador de Roma, cruzado e incluso candidato al trono leonés enfrentado a su hermano Alfonso). Son dos militares aventureros prototípicos de la Edad Media española con tantas vicisitudes que sorprende la coincidencia de sus figuras: incluso al final de sus vidas fueron los tutores de los reyes Sancho I de Mallorca en el caso de Ferrando y  Fernando IV de Castilla y León en el caso del segundo. Apasionante vida la del mallorquín, sin duda -cuya historia militar comienza con el fin de la del senador de Roma, Enrique-, y explicada con la excelente pluma de Josep. Todo un lujo que hace de este blog algo muy especial para su editor y lectores. Con este apasionante artículo os dejamos.


El príncipe aventurero 
Ferrando de Mallorques

Según Albert Lecoy de la Marche, uno de los.más grandes eruditos sobre el Reino de Mallorca, en su libro Les relatións politiques de la France avec le Royaume de Majorca (Paris, 1892) data en el año 1278 el nacimiento de nuestro protagonista, sin saber el lugar exacto, aunque supone que fue en una de las tres urbes más importantes del Reino de Mallorca: Ciutat de Mallorca (actual Palma), Montpellier o Perpinyà. Al no ser heredero al trono se le destinó a la vida religiosa, pero pronto demostró una gran destreza en el manejo de las armas y un carácter extrovertido no propio para vivir el resto de sus días en un cenobio.

En febrero de 1304, dos años después de haber sufrido un intento de secuestro por parte del caudillo almogávar italiano Roger de Flor -quién al no poderlo llevar a cabo con éxito devastó las costas mallorquinas-, estando en el castillo de Còs -en Sant Joan de Pla de Cors (Occitania)-, el fraile Bernat Deliciós, en nombre de la conjuracion que se preparaba para separar Occitania de Francia, le ofrece la corona de esos territorios. Ferrando aceptó. Su padre, que también se hallaba por los contornos en una entrevista con el rey de Francia, Felipe IV -con el que también mantenía unas excelentes relaciones diplomáticas-, le reprendió por su acción, situación que dio a lugar a una enemistad entre padre e hijo que duraría varios años. Acto seguido, Ferrando abandonó Occitania fijando su residencia en Barcelona donde estaba la corte de su primo el rey Jaime II de Aragón. Transcurridos dos años, ofrece sus servicios al rey Federico III de Sicilia, reino que pertenecía a la Corona aragonesa. En el contrato firmado por las dos partes se nombraba al mallorquín jefe supremo -en sustitución de Roger de Flor asesinado por los bizantinos-, de las Companyes Catalanes, los almogávares, unidades mercenarias con poca disciplina a sus mandos compuesta por aragoneses, valencianos, mallorquines, catalanes, alanos, turcos y de otras nacionalidades, que al grito de "¡Desperta Ferro!" ("¡Despierta Hierro!") combatían por el antiguo Imperio Otomano, en el Mediterráneo Oriental, territorios que pretendían tener bajo su poder los anteriormente citados monarcas de Aragón, Francia y Sicilia.



Semanas después llegaba a su destino, Galiopoli, en los Dardalenos, donde se hizo respetar y obedecer por los jefes de cuerpo Berenguer d' Enteça, Fernando Xemenis d' Arenós y Ramon Muntaner; este último con el que congeniaría más y quien con el devenir del tiempo se convertiría en uno de los grandes cronistas medievales. Con el que no hizo buenas migas fue con Robert de Rocafort, un valenciano envidioso y traidor que pretendía la jefatura máxima de los almogávares y que para lograrlo urdió un plan para asesinar a los otros cuatro mandos, aunque solamente pudo realizarlo en la persona de Berenguer d' Enteça. Ferrando, viendo que aquellos sanguinarios e indisciplinados hombres, acostumbrados a matar y al saqueo, eran imposibles de gobernar, decidió abandonarlos y junto a Ramon Muntaner iniciaron el viaje de regreso a Sicilia. Años después, Robert de Rocafort, habiendo traicionado al rey de Sicilia, fue hecho prisionero por el rey Roberto de Nápoles, terminando sus días en ese mundo terrenal en una lúgubre mazmorra de la fortaleza napolitana de Aversa.

El castillo de Nápoles

Tras pasar un tiempo en las localidades griegas como Thassos, Almyros, Scorpelos, habiendo salido del puerto de Halkis y estando cerca de la isla de Eubea -antaño llamada Negroponte-, en el Mar Egeo, fueron interceptados de Carlos de Valois, enemigo acérrimo de Federico III de Sicilia, embarcaciones al mando de Tibaut de Cipoys. Tanto el Infante como Muntaner permanecieron un año encerrado, bajo la vigilancia del duque de Atenas en el castillo de Saint Omer, una fortaleza de dominio galo en Grecia que sería destruida años después por los almogávares de Rocafort y de la que hoy en día solamente resta en pie una torre. El primero en recobrar la libertad fue Ramon Muntaner, y poco después Ferrando gracias a las intercesiones de los reyes de Mallorques, Aragón, Francia y de su hermana Sanxa -esposa del monarca de Nápoles-, llegando a Perpinyà donde fue recibido con todos los honores y se reconcilió con su padre.

A principios de 1309, su padre -con el cual, como hemos visto, ya estaba plenamente reconciliado-, le comisionó para que con cien caballeros, muchos hombres de a pie y con varias galeras participase en el asedio que los reyes Jaime II de Aragón y Fernando IV de Castilla y León -aprovechando las luchas internas de los moros granadinos-, habían puesto sitio a Al-Maryyat Bayyana, la ciudad de Almería. Tras unos meses de algunas escaramuzas, y en pleno invierno, en las cual Ferrando volvió a demostrar sus dotes de mando y valerosidad -incluso llegando a matar en una lucha cuerpo a cuerpo a un hijo del emir de Wadi Ash (actual Guadix)-, el rey de Aragón levantó su campamento a cambio de la devolución de los prisioneros cristianos; el de Castilla y León hizo lo mismo pero a cambio de una fuerte suma de dinero.

Mientras Ferrando luchaba con denuedo por tierras moras de Almería, su padre proyectaba su matrimonio, siendo tres las mujeres de sangre azul las elegidas, pero ninguna de las negociaciones llegaron a buen término: Isabel, hermana del rey Fernando el Emplazado de Castilla y León, se casó con el duque Juan III de Bretaña; Clarencia de Hungría-Anjou, hija de Carlos Martes de Anjouy sobrina de Roberto de Nápoles; y la hija de un alto dignatario jurista de Gallura (Cerdeña).

Deceso de su padre
A la muerte de su padre, ocurrida en el Palacio Real de la Almudaina de Ciutat de Mallorques el 23 de mayo de 1311, Ferrando se ocupó de organizar las honras fúnebres y entierro, tomando la regencia del reino hasta la llegada del nuevo monarca, su hermano Sanxo, que reinaría por la renuncia de Jaume, el mayor de de los hijos mayores de fallecido rey, por haber ingresado el la orden religiosa de San Francisco de Asís. Desde la llegada de Sanxo, que se hallaba en Perpinyà, nuestro personaje fue a la vez su asesor y escolta, acompañándolo en viajes como el realizado el 6 de agosto de ese mismo año en Sales, en los límites del Rosselló en una entrevista con el rey Felipe IV el Bello de Francia. Al año siguiente es requerido de nuevo por su pariente Federico III de Sicilia dándole el Señorío de Catalina y el castillo de Ursino, con la jurisdicción civil y criminal sobre sus nuevos súbditos.

El 12 de febrero de 1314, en Messina (Sicilia) se firman las capitulaciones de su matrimonio con Isabel de Sabrán, de catorce años de edad, heredera del Principado de Morea-Acaya (Grecia) y del Señorío de Matagrifon en el Peloponeso griego. Anteriormente ya había tenido algunos hijos naturales, siendo el más conocido Pagà, que murió luchando en la batalla de Llucmajor (Mallorca) el 25de octubre de 1349 en el último intentó de recuperar el reino mallorquín usurpado por Aragón. En julio de ese mismo año, Isabel de Sabrán engendra un niño que nacería el 5 de abril del siguiente año y que con el tiempo se convertiría rey de Mallorques con el nombre de Jaume III. Un mes después del parto, y al regreso de un viaje por tierras mallorquinas, la adolescente madre fallece. El recién nacido, a instancias de su desolado padre, es dado en custodia a su gran amigo Ramon Muntaner, quien tras un viaje por mar y tierra lleno de peligros por el temor de un secuestro del infante por parte Luis de Borgoña -viudo de Mafalda de Hainaut, pariente de Isabel de Sabrán, y de Roberto de Nápoles, ambos pretendientes al Principado de Morea-Acaya-, lo entrega en Perpinyà a la reina Esclaramonda, viuda de Jaume II de Mallorques.

Moneda Aquea bajo el Gobierno de Ferrando de Mallorca (Wikimedia Commons)

Mientras tanto nuestro aventurero Ferrando prosigue con su vida bélica. El 17 de agosto, defendiendo sus derechos sobre Morea-Acaya, al frente de un gran ejército almogávar, desembarca en Clarenza tomando el castillo de Clermont y ocupando todo ese territorio de Morea. Tras esa gran y sonada victoria, sus adversarios, Roberto de Anjou, Luis de Borgoña a los que se había añadido la República de Venecia siguieron con contraataques; pero, de nuevo, la gran estrategia en el arte de la guerra de Ferrando, que había solicitado refuerzos a su hermano Sancho y a su primo el rey de Aragón, los derrotó el 22 de febrero siguiente en la batalla del río Alpheilo o de los Carbones, cercano a las ruinas de Olimpia. Medio año antes había contraído matrimonio en segundas nupcias con Isabel de Ibelin princesa de Chipre, de esta unión nacería un hijo postumo que se llamaría como él.

Muerte en batalla
El día 5 de julio, no habiendo recibido los refuerzos solicitados a sus parientes, entabla batalla en Manola (Grecia), contra las tropas de Luis de Borgoña. En ella es derribado de su montura y decapitado dando su cabeza a mostrar al borgoñés, quién, en un acto de nobleza, ordenó colocará junto al resto del cadáver y cubrirlo con una capa. Al día siguiente, dos galeras mallorquinas, llevando a bordo los refuerzos en su momento requeridos por el malogrado Ferrando, fondeaban en el puerto de Clarenza sin realizar el desembarco. El almirante de la expedición naval, el mallorquín Arnau de Cassà, mantuvo a bordo una entrevista con un representante de Luis de Borgoña, acordándose la repatriación de los restos mortales del infante. Semanas después, en Perpinyà, Ferrando era sepultado, según su testamento, en la iglesia conventual de los dominicos de aquella ciudad peninsular del Reino de Mallorques, y en esa jornada las honras funebres fueron dobles, ya que hacía pocos días que había fallecido su madre, la reina Esclaramonda. Casualmente, treinta y tres años después, su hijo Jaume III morirá de la misma forma y a manos de un anónimo almogávar en la batalla de Llucmajor (Mallorca).
                                                               
Josep Maria Osma Bosch

domingo, 2 de junio de 2013

El documental de la semana: Día de las Fuerzas Armadas 2013; homenaje al soldado español

Como hoy es el segundo Día de las Fuerzas Armadas 2013 y toca documental vamos a honrar a nuestros protectores con al menos tres o cuatro vídeos. El primero, un documental de Antena 3 emitido hará dos años sobre su participación en Afganistán y lo mal que se pasa en primera línea. ¡Veréis combates reales! Es lo único que he podido encontrar del Ejército Español de más de diez minutos. ¡El "Dale ahí Molina!" o el "matar a ese hijoputaaaa" es muy, pero que muy de soldadito español! (Que les vengan a tocar los huevos vale, pero a los compañeros NI DE COÑA!)



El siguiente vídeo es promocional, con todas las Armas de nuestro Ejército. Son diez minutitos y hablan todo tipo de soldados. ¿Qué es lo que hacen día a día en el Frente de Casa? Aquí lo podremos ver.



Los otros documentales que os dejo, son este llamado Volar sobre los cadetes del Ejército del Aire que ya pusimos un domingo de estos en este blog.

Otro de la Armada Española, para no dejarnos ningún Arma suelta. Uno que muestra cómo es el submarino de combate S-72 Siroco y otro sobre los 25 años del portaaeronaves Príncipe de Asturias, ahora dado de baja y con destino al desguace por no tener dinero para mejorarlo (aunque con suerte se puede vender a otro país).





También os recomiendo que sigáis a las cuentas de Twitter del Ministerio de Defensa, Noticias de las Fuerzas Armadas, el Ejército de Tierra, el Ejército del Aire la Armada Española y la Asociación de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (que tratan a este blog y su perfil en Twitter fenomenal), así como el Foro de las Fuerzas Armadas en Internet (en Twitter @FASFORO), con muchísima documentación.

Por último, no quiero dejar sin poner esta película sobre los paracaidistas españoles en los años 69 y 70. Que me envió Benjamín Rodríguez (Campocity) gracias a su encantadora novia Raquel Cabello Fantagiro. Ojo, homenajea a su padre la Dama española. ¡Firm... es!



¡DISFRUTAD DE ESPAÑA Y SUS PROTECTORES!



¡Y "VASPAÑA" COÑO!

sábado, 1 de junio de 2013

Hoy es el Día de las Fuerzas Armadas Españolas 2013 (recuperamos infografía de la batalla de Bailén)

Como hoy (y mañana) se celebra el Día de las Fuerzas Armadas, y como he conseguido recuperar el DVD promocional La Nación en Armas de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales donde están las magnificas infografías de batallas de la Guerra de la Independencia, y como nuestro colaborador Josep María Osma Bosch se refirió el miércoles a la Batalla de Bailén (más bien a los prisioneros franceses que resultaron de ella), pues aquí os lo dejo para que rememoréis posiblemente la victoria más sonada y espectacular de nuestro Ejército en los dos últimos siglos.



La entrada a la que se refiere este vídeo la podéis ver aquí (con referencia histórica a la batalla de Bailén).

Hoy y mañana seguiremos informando sobre el Día de las Fuerzas Armadas, no lo dudéis. Por lo pronto aquí os dejo webs y unos articulines:
Y DISFRUTAD CON EL VÍDEO DE LAS FUERZAS ARMADAS 2013

miércoles, 29 de mayo de 2013

La colaboración de Josep María Osma Bosch - Los prisioneros franceses de la isla de La Cabrera

Tercera entrada del colaborador Josep María Osma Bosch, un poco tarde según lo acostumbrado porque no he podido por razones de salud mirar por el blog. Tiene su gracia que nuestro colaborador más potente elija este tema, porque en mi convalecencia estuve hablando con un amigo mío sobre este tema y precisamente el sábado, Día de las Fuerzas Armadas, iba a mencionar la batalla de Bailén, de la cual son prisioneros estos pobres franceses que sufrieron lo indecible (quedando sólo la tercera parte ya que los demás murieron de hambre y locura, llegaron a comerse los cinturones para conseguir la poca proteína que conserva el cuero). Más que ilustrativa esta entrada, sin duda; aprenderéis mucho.


Los prisioneros franceses 
de la isla de Cabrera

El archipiélago de Cabrera, declarado Parque Marítimo-Terrestre el 29 de abril de 1991, Ley 14/ 91 (B.O.E., nº 103, 30 de abril de 1991), se halla situado al sur de Mallorca separado por un estrecho de diez kikómetros del Cap de Ses Salines y a 12 de la colonia de Sant Jordi. Es una prolongación de la sierra de Levante emergente del mar, y está compuesto por un grupo de 18 islas e islotes, los cuales fueron visitados por civilizaciones de la antigüedad como es el caso de Sa Conillera, islote que según un texto erróneo transcrito por el escritor, científico, militar y naturalista romano Gayo Plinio Cecilio Segundo, -conocido como Plinio el Viejo-, fue el lugar de nacimiento del gran caudillo cartaginés Aníbal Barca. Otras islas e islotes son Na Foradada, de Ses Bledes, Na Redona, de Ses Rates, Es Estels, S´Imperial, d´es Fonoll, Na Pobre, Na Plana… y la mayor de todo el conjunto y que da el nombre al archipiélago: Cabrera. Todo el archipiélago de forma administrativa pertenece al término municipal de Palma de Mallorca, al distrito de Santa Catalina, y eclesiásticamente a la parroquia de Santa Creu.

La isla de Cabrera tiene una longitud de siete kilómetros y tiene cinco de ancha. Ocupa la mayor parte terrestre de todo el archipiélago, siendo la elevación más alta la de Na Picamosques de de 172 metros sobre el nivel del mar. Posee una rica fauna aérea, terrestre, marina y vegetación con especies endémicas como: el halcón Eleonor (Falco eleonorae), halcón peregrino (Falco peregrinus), águila pescadora (Pandion hailaetus), gaviota patiamarilla (Larus michahelis), pardela cenicienta (Calonectris diomedea), cormorán moñudo (Phalacrcorax aristotelis), pardela balear (Puffinus mauretanicus),jilguero (Carduelis carduelis), verderón común (Carduelis chloris)… conejo (Orytolagus cuniculus), rata negra (Rattus rattus), erizo moruno (Atelerix algirus), murciélago rabudo (Taradidateniotis), cabra (Capra aegagrus hircus), lagartija negra balear (Podarcis llifordis kuligas)… tortuga láud (Dermochelys coriácea), foca monje (Monachus monachus), delfín (Delphinidae), lubina (Dicentrarchus labrax), congrio (Congridae), dentón (Dentex dentex), langosta (Parinuris elephas), dorada (Sparus aurata)… astrálago (Astralagus balearicus), hipérico (Hypericum balearicum), boj (Buxus baleárica), pino carrasca (Pinus halepensis), sabinar (Juniperus phoenicea), cebolla albarrana (Urginea marítima)…

Su nombre se debe a la gran cantidad de cabras montesas que pudieron ver los talayóticos, fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos y piratas berberiscos que la pisaron. Su primer propietario, tras la conquista feudal a las Baleares del rey Jaime I de Aragón en 1229, fue Ferrari de San Martín, pavorde de Tarragona. En el siglo XV, debido a los frecuentes ataques de piratas berberiscos a la isla, se construyó el castillo con la misión de vigilar la entrada a la bahía.

A finales del siglo XIX, Cabrera perteneció a la familia Feliu explotándola agrícolamente con viñedos y cereales; en ella murió Jacinto Feliu Ferrà de la Mola heredándola su hijo, Sebastián Feliu i Fons. En 1916, el Estado la expropió por 362.148 pesetas de la época aludiendo las constantes visitas que realizaban barcos de las diferentes naciones que combatían en la Primera Guerra Mundial, para su vigilancia se instaló un pequeño destacamento militar. El archipiélago de Cabrera fue hasta hace poco campo de maniobras bélicas, de las cuales, en algunas ocasiones durante los años que estuve en el Ejército fui parte participante.

Muchas son las historias y leyendas que se cuentan de la isla, aunque a modo particular, son tres las que siempre me han llamado la atención y de las cuales he investigado y algún artículo he escrito de ellas. Una es la presencia pirata y corsaria que durante años navegaron y asentaron por su suel.; otra es la del piloto alemán Johannes Bockker que se estrelló cerca de la costa con su ME 109 tras ser abatido en 1944 por un caza británico; se recuperó su cadáver y lo enterraron en el pequeño cementerio de la isla a lado de un pescador mallorquín ahogado por las cercanías y se cuenta que el fantasma del aviador se aparecía por las noches en la guarnición militar; un día, una delegación alemana exhumo sus restos trasladándolos con honores al cementerio germano de Cuacos de Yuste (Cáceres), camposanto donde se hallan sepultados muchos de los alemanes caídos durante la Guerra Civil de España de 1936-39, aunque curiosamente, y de forma errónea, quien se dio entierro en ese cementerio cacereño fue el del pescador, y el espíritu de Bockker sigue deambulado por las noches de la isla.

Pero la historia más trágica de Cabrera es la que a continuación tendremos conocimiento.

Los prisioneros franceses de Bailén
El 19 de julio de ese mismo año, durante la Guerra de la Independencia, en Bailén, provincia de Jaén, el Ejército de Andalucía (30.000 hombres), cuyo mando lo ostentaba el capitán general Francisco Javier Castaños Aragori Urioste Olavide, derrotaba al segundo Cuerpo de la Gironda, unos 20.000 efectivos mandados por el general de división Pierre-Antoine Dupont de L´Etang; esa batalla, la primera perdida por los franceses en suelo hispano y el abandono de Madrid de José I -rey impuesto por Napoleón Bonaparte, su hermano-, dio un balance por parte derrotada de 2.200 muertos, 400 heridos y 18.400 prisioneros, por la española, 240 muertos y 740 heridos. Dos días después, en Andújar, localidad cercana al campo de batalla, se firmaron las capitulaciones de la rendición. En una de esas clausulas se exponía que esos miles de franceses capturados serían repatriados para intercambiarlos con prisioneros españoles, y mientras se realizaban los protocolos, serían trasladados a pie hasta Cádiz. Esa marcha pedestre fue un autentico calvario para ellos, sufriendo palizas, insultos en las poblaciones andaluzas que cruzaban, llegando a morir muchos de ellos a manos de aquellos, sin que la guarnición que la guarnición hispano-británica que los custodiaba hiciera nada para evitarlo.

La rendición de Dupont en Bailén al general Castaños (izquierda)

El 10 de agosto, ya estando en la ciudad gaditana, las autoridades, viendo que era imposible alojarlos en las cárceles locales y que no había suficientes barcos disponibles para su transporte, decidieron enviar a Francia a los oficiales de más alta graduación, los cuales, una vez en su país padecían la desaprobación de su emperador, Napoleón, por su cobarde rendición ante el enemigo siendo expulsados del Ejército Imperial, desposeídos de sus títulos nobiliarios, confiscados sus bienes, y algunos terminaron sus días en presidio, como al propio Dupont. El resto de los apresados, y oficiales menores, suboficiales, cabos y soldados quedaron en España, se les confinó en pontones, es decir, navíos fuera de servicio y desarbolados, en el puerto de Sanlúcar de Barrameda; situación que hizo que la gran multitud estuviera hacinada y pronto empezaron los fallecimientos por causa de falta de higiene, sanidad y mala y escasa alimentación. Está documentado que cada día se producían de 30 a 40 muertes.

Los prisioneros franceses desnudos y comiéndose cualquier cosa

Las negociaciones del intercambio quedaron paralizadas; fue entonces cuando el Consejo de Defensa Nacional y los aliados británicos optaron por enviar un grupo de cuatro mil a las Islas Canarias. Éstos fueron los que les tocó mejor suerte, ya que fueron bien acogidos y se integraron de lleno entre la población nativa. El 9 de abril los restantes prisioneros que todavía permanecían en los pontones fueron embarcados en una flota compuesta por enviar 14 navíos españoles y 3 británicos optaron, creyendo los cautivos que pronto estarían en sus hogares, aunque todo lo contrario. Veintiún días después, habiendo transcurrido una flota pésima travesía, la flota fondeaba en la bahía De Palma llevando a bordo 4.750 prisioneros entre los que había algunas mujeres (una de ellas había parido durante el viaje). La oficialidad fue recluida en el castillo de Bellver, fortaleza donde perduran los grafitis escritos piropos ellos; los suboficiales y tropa serían desembarcados en la isla de Cabrera, un islote yerno, con escasa agua potable y sin posibilidad de evasión, esa porción de tierra en medio del mar se convertía en el primer campo de concentración en la historia europea.

El castillo de Cabrera

Según lo acordado en la Junta Provincial de Mallorca, cada prisionero debería de recibir al día una libra de pan y un puñado de habas, pero paulatinamente el suministro fue menguando hasta darse por finalizado. El agua potable también dejó de llegar debido que un grupo de cautivos asaltase al buque-cisterna, hecho que hizo que el capitán del navío se negase a prestar más ese servicio. El hambre hacía estragos entre la población reclusa, muchos murieron por ingerir plantas y bultos no aptos para el consumo humano, como la citada anteriormente cebolla albarrana (Urigenea marítima); con el agua de mar cocían sus ropas bebiéndose el caldo resultante. Hubo casos de canibalismo que se castigaron con la muerte; también hubo casos que se volvieron locos arrojándose por los acantilados perdiendo la vida al golpearse con las rocas.

Fin de la guerra, vuelta a casa olvido y homenaje
En el año 1814, una vez finalizada la Guerra de la Independencia y haber regresado a España Fernando VII, los 3.600 prisioneros supervivientes de Cabrera fueron repatriados y recibidos sin honores en su país; se calcula que durante los cinco años que la isla tuvo la función de presidió su población reclusa fue entre seis mil y nueve mil personas.

En 1847, una escuadra de la Armada de Francia, al mando de Françoise Ferdinand Philippe Luis d'Orleans, príncipe de Joinville, erigió en la Serrano del Miga de la isla un monumento en memoria de sus compatriotas que allí vivieron en condiciones infrahumanas y muchos de ellos dejan sus vidas. El monumento es un obelisco realizado con piedra de Santanyní (Mallorca), de 7,23 metros de altura. Está rematado por una cruz de hierro, protegido por una verja del mismo metal, tiene en su base una cripta donde hay infinidad de restos óseos de los prisioneros, y en su parte frontal se lee la inscripción: "A la memoria des Françoise à Cabrera".

Josep Maria Osma Bosch


Nota: La verdad es que es tan interesantísima la historia de los pobres prisioneros franceses de La Cabrera que no puedo resistirme en añadir a este magnífico artículo de Josep María otras referencias para que sigáis investigando.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Berlín, 8 de mayo de 1945



Acta de Rendición Militar

1. Nosotros, los abajo firmantes, en nombre del Alto Mando Alemán, declaramos que por la presente ofrecemos la rendición sin condiciones al Mando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y simultáneamente al Alto Mando del Ejército Rojo, de todas las fuerzas de tierra, mar y aire que se encuentran en esta fecha bajo control alemán.

2. El Alto Mando alemán transmitirá inmediatamente a todas las unidades militares navales y aéreas y a todas las autoridades miliares bajo control alemán la orden de tomar parte en las operaciones activas a las 23:01 horas, hora de Europa Central el 8 de mayo, que permanezcan en las posiciones que ocupan en ese momento y que se desarmen completamente, librando sus armas y equipos a los comandantes aliados locales o designados por los presentantes del Comando Supremo Aliado. Ningún navío, barco o avión será hundido, ni se le hará daño a su estructura, máquinas o equipo, así como a la maquinara de todo tipo, armamento, aparatos y todos los medios técnicos que permitan seguir la guerra en general.

3. El Alto Mando Alemán transmitirá inmediatamente a los comandantes interesados la ejecución de todas las nuevas órdenes publicadas por el Mando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y por el Alto Mando supremo del Ejército Rojo.

4. Esta acta de rendición militar se extiende sin prejuicio al futuro y será sustituida por todas las actas de rendición impuestas por las Naciones Unidas o en nombre suyo y aplicadas para Alemania y las fuerzas armadas alemanes en su totalidad.

5. En el caso que el Alto Mando Alemán o de fuerzas bajo su control no actúen de acuerdo con esta acta de rendición, el Mando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y el Alto Mando Supremo del Ejército Rojo realizarán las acciones punitivas u otras que consideren apropiadas.

6. El documento presentado está redactado en inglés, en ruso y en alemán. Solo los textos en inglés y en ruso son los oficiales.

Firmado en Berlín, 8 de mayo de 1945.

Keitel
Von Friedeburg
Stumpff
En nombre del Alto Mando alemán.

A. W. Tedder
En nombre del Comandante supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas

Gueorgui Zhúkov
En nombre del Alto Mando Supremo del Ejército Rojo

En la firma estaban además presentes como testimonios

J. De Lattre de Tassigny
General, comandante del Primer Ejército Francés

Carl Spaatz
General, comandante de las Fuerzas Aéreas Estratégicas de los EE.UU.

Nota: esta carta ha sido sacada del fantástico blog 'Libros en Guerra'. En su propia entrada tendréis más información sobre aquel día de hace 68 años.

martes, 23 de abril de 2013

La colaboración de Josep María Osma: El cabo noval, héroe y martir español con Cruz Laureada

Segunda entrada del colaborador Josep María Osma Bosch, que ya nos deleitó con el artículo del almirante Antonio Barceló hace 15 días. Un lujazo para Manu Militari contar con un colaborador de tan alto nivel. La historia de hoy, además, tiene que ver con Asturias, casi la segunda patria chica de Josep María.




El cabo Noval

Entre los años 1909 a 1925, muchos fueron los españoles que demostraron su heroísmo en las campañas bélicas de Marruecos, y la Patria agradecida por su espíritu de sacrificio les premió, tras los correspondientes juicios contradictorios que se les instruyó con diferentes condecoraciones según el valor demostrado,  algunas a título póstumo, siendo una de esas recompensas, la más preciada y prestigiosa de las españolas, tanto a nivel individual como colectivo, es decir, la Cruz Laureada de San Fernando, de la cual se concedieron en ese periodo 150, a las que podemos añadir las otorgadas durante las dos primeras guerras africanas, en 1859 al capitán José Gutiérrez de Maturana, y al también del mismo empleo (en 1893), Juan Picasso González, primo hermano del inmortal pintor malagueño Pablo Ruíz Picasso.

De ese más de centenar y medio de cruces ganadas en suelo africano, la Infantería fue el arma que más consiguió, las tres cuartas partes; seguida de la Caballería, Artillería, Sanidad Militar, Ingenieros, Cuerpo Jurídico, Aviación y la Armada. Referente a las edades y empleos de los recompensados, el de mayor edad, con 57, fue el teniente coronel Eloy Moreira Espinosa de los Monteros, jefe del Batallón de Cazadores de Tarifa, en 1909; el más joven (con una edad de 18 años), el segundo teniente Carlos Ramírez Dabán, en 1914. Pero, no solamente fueron jefes y oficiales en ganar esa máxima condecoración, también hubo, y en un doce por ciento, las clases tropa, como el cabo Noval, el cual será el protagonista de este artículo.

La última concesión de la Cruz Laureada de San Fernando, y en calidad de Colectiva, fue la impuesta el 1 de octubre del pasado año por el Rey don Juan Carlos I (en el Patio de la Armería del Palacio Real de Madrid) al Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara número 10, heredero del Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14.º de Caballería (unidad militar que tiene su origen en el siglo XVII en tiempos de Felipe IV) y que entre los días del 22 de julio al 9 de agosto de 1921, durante el conocido históricamente como Desastre de Annual (en misión de de cobertura de protección del repliegue de las tropas españolas, en su última carga a arrebato) de la fuerza en revista que tenía de sus 685 hombres segaron sus vidas en el campo de batalla 32 jefes y oficiales -incluido su jefe accidental el teniente coronel Fernando Primo de Rivera y Orbaneja-, y 535 de clase de tropa (Nota del blog: ¡un 82,8% de muertos!). A modo particular, y si se me permite el comentario, es inaudito que hayan tenido que transcurrir noventa y un años para reconocer el sacrificio de esos hombres.


Luis Noval Ferrao nació en el actual número 10 de la ovetense calle de Santa Susana, en pleno centro histórico de la capital del Principado de Asturias; en la fachada de ese inmueble hay una placa de mármol conmemorativa, erigida el 19 de abril de 1910 por el Ayuntamiento de Oviedo, en la que se puede leer la siguiente leyenda:
En esta casa nació el 15 de noviembre de 1887
Luis Noval Ferrao
cabo del Regimiento del Príncipe
ofreció su vida en aras de la Patria y murió
gloriosamente
en el Zoco-el-Had (Melilla) el 28 de septiembre de 1909.
El excelentísimo Ayuntamiento de Oviedo
dedica este recuerdo a su heróico hijo.

Sus padres, también asturianos, fueron Ramón Noval Suárez, de profesión empleado municipal, y Perfecta Ferrao Sordo, nacidos en Valdesoto y Piloña respectivamente. A los 15 años abandonó sus estudios primarios y compaginó el trabajo de ebanista con clases nocturnas de dibujo en la Escuela de Artes e Industrias de Oviedo obteniendo excelentes notas.

El 4 de marzo de 1909 sienta plaza como soldado en el Regimiento de Infantería del Príncipe número 3, sito en su ciudad natal, siéndole asignado el fusil máuser número A-2391 y un cuchillo-bayoneta, cuyas armas, modelo de 1893, hoy en día pueden ser visitadas en el Museo de Ejército de Toledo. Tras unas semanas de adiestramiento, y sobresaliendo en disciplina y aplicación, jura bandera y es ascendido al empleo más inmediato al del soldado, o sea, el de cabo. El 14 de septiembre junto a su regimiento, desembarca en Melilla, plaza española en África donde días después, el día 22, participa en la toma del zoco de de el-Had de Benisicar, quedando en este lugar de guarnición.

A las 02:30h. de la madruga del 28 de ese mismo mes, Luis, hallándose de servicio de comprobación de los escuchas, sin darse cuenta, quizá pensando en su familia y amigos que habían quedado en su patria chica, se alejo unos metros de las posiciones españolas. De súbito, es atacado y apresado por un grupo de moros, los cuales, a punta de fusil, lo conducen a tiro de piedra de las alambradas que defendía la tercera compañía de su regimiento, que había iniciado fuego de fusilería al oír ruidos y no responder al santo y seña del día; entonces los apresadores gritaron: “¡Alto el fuego, que somos españoles!". El teniente Evaristo Álvarez, quien estaba al mando de la posición, a pesar de ser cerrada la noche, al reconocer al joven asturiano ordenó el cese del fuego, pero de súbito, Noval con voz enérgica exclamó: "¡Tirad, que vengo entre moros! ¡Fuego! ¡Viva España!".

Horas después, cuando los primeros rayos solares hicieron acto de presencia, la tropa española halló el cuerpo sin vida de Noval con el fusil aferrado a sus brazos, con el cuchillo-bayoneta ensangrentado y al lado suyo dos cadáveres de moros. Sus restos mortales fueron enterrados con honores militares en el cementerio de Melilla siendo trasladados al camposanto de El Salvador de Oviedo el 29 de octubre de 1916. Por esa gloriosa y heróica muerte el rey Alfonso XIII le concedió  la Cruz Laureada de San Fernando y una pensión anual de 400 pesetas que percibiría su familia (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra número 39, domingo 20 de febrero de 1910).

La Cruz Laureada que recibió el cabo Noval

Innumerables homenajes fueron los que recibió el laureado Luis Noval Ferrao, entre los que se pueden citar, además de la citada lápida erigida en su casa natal, el solemne funeral el 19 de abril de 1910 en la catedral de Oviedo, donde se leyó una oración dedicada a su memoria compuesta por el canónigo de esa catedral Ángel Reguera López; un mausoleo en su sepultura del cementerio ovetense de El Salvador; dedicación de calles en varias localidades; una estatua en madrileña plaza de Oriente, costeada por suscripción popular, obra de Mariano Benlliure, inaugurada el 8 de junio de 1912 por el rey Alfonso XIII; obras poéticas y teatrales, como Poema de Guerra, de León Castillo en 1910 y El Cabo Noval ( Episodio trágico de la guerra de Melilla), un drama en dos actos y en verso de Francisco Jiménez en 1911.

En la actualidad, el  acuartelamiento del regimiento donde sirvió nuestro  biografiado, es decir, el Regimiento de Infantería  Ligera Príncipe número 3, con sede en Siero (Asturias) lleva el nombre de Cabo Noval, unidad militar que data de la primera mitad del siglo XVI con la denominación de Tercio de Lombardía y de sobrenombre El Osado, considerado el segundo regimiento más antiguo de Europa y el más condecorado de España, y entre las recompensas y distinciones que ostenta su Bandera se hallan los Collares de Carlos III y del Toisón de Oro (1702), tres corbatas de la Cruz Laureada de San Fernando (1836, 1856 y1937), una Medalla Militar Colectiva (1940) y la corbata de la Medalla de Oviedo (1954).    

“Soy soldado que anhela victorias,
descendiente del Cabo Noval;
quiero dar a mi Patria más gloria
Jalonando con lauros la Historia
de mi Madre, la España Inmortal”

Fragmento del himno del Regimiento de Infantería Ligera 'Príncipe', número 3
                                                               
Josep Maria Osma Bosch

domingo, 21 de abril de 2013

El documental de la Semana: Los aviones soviéticos de Franco y la Guerra Civil en León (y salgo yo)



Es curioso lo que te puede ocurrir en la vida. No sólo contento con las exclusivas de los aviones soviéticos de Franco y la historia de Pepín Pallarés Torres (no sólo en este blog sino también en Tardes con Historia, entrada una y entrada dos), pues váis a poder conocerme en este reportaje de siete minutos que nos hicieron los amigos de la televisión de León. Sí, soy yo, el que pasa las páginas con el que habla (o el que se me ha comido, más bien).

Ah, de paso, también tenéis en esta entrada de Tardes con Historia el reportaje corto de esa misma televisión. Estamos esperando el contacto con la gente de RT News (o sea Russian TV) para poder hacer otro reportaje más guapo sobre esos aviones que Stalin mandó para luchar contra Franco y que terminaron defendiendo los cielos franquistas durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué cosas, no? Disfrutad del reportaje, porque mola mucho y descubre una situación más que desconocida de nuestro conflicto más terrible: las extorsiones a los burgueses por parte de los militares sublevados. Este archivo de la Banca Fernández-Llamazares cambiará la Historia de España, ya veréis.